Historia

Mons. Augusto Intreccialagli

Mons. Antonio Augusto Intreccialagli

La Congregación de las Religiosas Oblatas al Divino Amor, fundadas por la Madre Margarita Diomira Crispi, tuvo inicio en la Sicilia, donde encontró de inmediato fuertes contrastes y dificultades en su realización. Fue gracias a la ayuda del santo obispo, Mons. Antonio Augusto Intreccialagli (1852-1924), Arzobispo de Monreale, (declarado Venerable por S.S. Juan Pablo II con el decreto del 22.1.1991) que la Madre Margarita y sus primeras seguidoras, pudieron proseguir con la Obra iniciada, trasladándose, por voluntad del mismo Mons. Intreccialagli a Monreale. Inicialmente la sede tuvo origen en los locales de la Iglesia de San Castrense.

La Badiella

La Casa Madre La Badiella

De aquí se trasladó a la “Badiella”, donde aún hoy en día se encuentra la “Casa Madre”.

De esta forma llega el 17 de enero de 1923: tal fecha señala el efectivo comienzo regular de la Institución. En efecto, previo el debido Decreto, la Madre Margarita juntamente con las otras dos Pre-Novicias, Adele De Simone y Rosaria Di Cristina reciben el Hábito Religioso. Nació así la nueva Congregación con el nombre “Sociedad de las Religiosas Oblatas del Divino Amor”, por un camino de perfección, basado sobre el propio espíritu de Amor: Adoración, Reparación y Apostolado. Se forman las primeras Religiosas y se emiten los Votos Perpetuos.

A partir de este momento, a la Madre Margarita, le llegaron diversas solicitudes de fundación: las primeras que fueron aceptadas son las de Sicilia, después en Roma,  Francia y finalmente en América. Actualmente la Congregación está presente en Italia,  en América del Norte, en Centro América y en Sur América. Son numerosas  las obras educativas y sociales que  se se realizan en los diversos países.

Entre el 1924 y el 1930, nacieron las primeras Casas en Sicilia:  Monreale, Álcamo, Mazara del Vallo, Valderice y Partinico. Posteriormente, Marsala y Trapani.

La primera casa de Roma nació en el año 1927, en un poblado llamado  “Octavia”, pero muy pronto se cerró. En su lugar fueron erigidas otras dos casas, una en el poblado de la “Magliana”  y la otra en “Prima Porta” en 1933.

En el año 1930, a solo siete años de  fundación, la Madre Margarita, animada de un espíritu profético, envió las primeras misioneras a atravesar el océano para evangelizar el nuevo mundo. Las Oblatas al Divino Amor fueron llamadas a desarrollar su apostolado en América Central, por voluntad de Su Excelencia Mons. Alfonso Belloso, Arzobispo de San Salvador; llegaron a Zacatecoluca. Las primeras religiosas de esta fundación fueron: Madre Adela Di Simone, Madre María Caterina Di Maggio, Sor Concetta Villa y Sor Anna Sansone.

En el año 1931 tuvo lugar la fundación de la Escuela “San José” en Zacatecoluca. Las dificultades iniciales fueron muchas, pero felizmente superadas. Pero, en mayo de 1932 un terremoto arruinó la ciudad destruyendo aquella primera obra, justamente cuando ésta comenzaba a dar sus frutos. Pero esto no desanimó el celo apostólico de las Religiosas.  En 1933 pasaron a Sonsonate donde empezó a funcionar el nuevo Instituto “Santísima Trinidad”. Las primeras vocaciones llegaron y en el año 1934 se tuvo la Primera Vestición y al año siguiente la primera Profesión. De esta forma en 1936, se abrió el Aspirantado y después las otras etapas de formación.

Como el sembrador que siembra la semilla y ésta empìeza a germinar, así fue la labor de la Madre Margarita Crispi y de aquellas valientes Religiosas. Velozmente llegaron las solicitudes para nuevas fundaciones: Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Estados Unidos, Guatemala, México, Puerto Rico, Panamá, después Colombia y Venezuela. Algunas han sido obras de oración, educativas, formativas, evangelizadoras y de misión.

Contemporáneamente en Italia, en 1935, se trasladó la sede de la Casa General de Monreale a Roma, en Prima Porta, donde permaneció hasta el año 1963.

En 1957, se abrió una casa en Monte delle Piche, en la población de la Magliana. Cuando fue elegida la Madre  Caterina Di Maggio, como Superiora General en 1963,  trasladó la sede de la Casa General a Via Marruvio, 4,  donde permanece hasta el día de hoy.

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