17 de enero 2009: 86º Aniversario de la Congregación de las RELIGIOSAS OBLATAS AL DIVINO AMOR.

Ritratto MadreEl 17 de enero del 2009 se celebra el 86º aniversario de la fundación en Sicilia de la Congregación de las Religiosas “Oblatas al Divino Amor” de parte de Sor Margarita Diomira Crispi.

Margarita Diomira nace el 19 de noviembre de 1879 en Partinico (Palermo), hija de Ferdinando Crispi y de Rachelle De Rubei.

Recibe el santo Bautismo, fundamento de la vida cristiana, el 29 de noviembre siguiente en la Iglesia Madre “María Sma. Anunciata” de Partinico, con el nombre Diomira Ludovica Romana. Esa fecha ella la recordará siempre como la fecha de su verdadero nacimiento.

En 1886, a sólo seis años, llora la pérdida del papá al que estaba muy ligada. Poco después se traslada a Roma a estudiar.

El 1º de junio de 1892 recibe su Primera Comunión. Con el ímpetu adolescente de sus trece años está enamorada de Jesús. Recibirlo, tenerlo para sí, adorarlo es un acontecimiento tal que señala para ella el comienzo de una madurez interior que durará toda su vida. A los dieciocho años siente muy fuertemente la llamada a la vida religiosa.

Después de haber rezado, reflexionado, luchado consigo misma, escoge entrar en la Congregación de las “Hijas de la Cruz” en Francia: es el año 1901. El 2 de setiembre de 1902 hace su Primera Profesión, dejando el nombre “Diomira” y tomando el de “Luisa Margarita”.

Después de años de vida religiosa y mucha oración, ayudada también en esto por su director espiritual, Mons. Héctor Savazzini, comprende que el Señor tiene para ella otros proyectos: la está llamando a fundar un nuevo Instituto Religioso.

Mons. Augusto Intreccialagli

Mons. Augusto Intreccialagli

La nueva Fundación comienza en Sicilia, donde de inmediato encuentra fuertes contrastes y dificultades en su realización. Gracias a la ayuda del santo obispo, Mons.

Antonio Augusto Intreccialagli (1852-1924 ), Arzobispo de Monreale (declarado Venerable por S.S. Juan Pablo II, con decreto del 22/0l/1991), Madre Margarita y sus compañeras continúan en la Obra comenzada, trasladándose luego por voluntad del mismo Mons. Intreccialagli a

La Casa Madre a La Badiella

La Casa Madre a La Badiella

Monreale. En un principio la sede está en los locales de la Iglesia de San Castrense. De aquí se trasladó a la “Badiella”, donde todavía hoy se encuentra la “Casa Madre”.

De esta forma se llega al 17 de enero de 1923. Esta fecha señala el efectivo comienzo  regular de la Institución. En efecto, previo el debido Decreto, la Madre Margarita, juntamente con otras dos Novicias: Adele De Simone y Rosaria Di Cristina, reciben al Hábito Religioso. De esta forma queda así constituida la nueva Congregación con el nombre de “Sociedad de las Hermanas Oblatas del Divino Amor”, por un camino de perfección basado sobre el espíritu propio de Amor: Adoración, Reparación y Apotolado. Se forman las primeras Hermanas y se emiten los Votos Perpetuos.

Muy pronto le llegan a la Madre Margarita muchas solicitudes de fundación: las primeras que fueron aceptadas son las de Sicilia, después las de Roma, más tarde las de América. Hoy en día la Congregación, además de Italia, tiene varias obras apostólicas en América del Norte, en Centro América y en Sur América. Numerosas y varias son las obras educativas y sociales que allí se desarrollan.

L'ultima dimora di Madre Margherita

El 18 de junio de 1974, la Madre Margarita, a los 95 años de edad, es recibida en la gloria celestial: “¡¡…me siento feliz!!…y tú, oh Amor, te haces sentir…¡Es el alba! ¡La hora en la cual mi alma asciende…y viene a Tu encuentro!”.

El proceso de Beatificación empezó en 1996, mientras que en el 2000 dio comienzo la fase romana. Su tumba, en Roma, a poca distancia de la Basílica Mayor de San Juan de Letrán, Madre de todas las iglesias de Roma y del mundo, continúa siendo meta de peregrinaciones y plegarias de parte de devotos provenientes de todas partes del mundo. Son muchísimos los que obtienen gracias por su intercesión.

Un agradecimiento a cuantos colaboran en la Causa de Canonización: al Padre Romualdo Rodrigo, O.A.R., Postulador; al Padre Daniel Ols, O.P., Ralator y a Mons. Giacomo Pappalardo, Canciller de la Congregación para las Causas de los Santos, que ha seguido muy de cerca la Causa y ha sido siempre un gran colaborador.

Renzo Manfè

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